3 de septiembre de 2009

Sinfonia.

Las pequeñas cosas también causan un concierto.

Hoy fue la comida del "Jefe", así que nos fuimos al restaurante "El Bajío" que está en Plaza Lindavista (Diooos, que parece comercial) y después de una COMILONA aderezada con una buena charla digna de cualquier albañil y lubricada con cerveza llegó el postre.

Y lo ví.

Un pequeño pastelito de CHOCOLATE, que a leguas se veía delicioso, además de que estaba decorado del modo más coqueto con una notita musical (LA CLAVE DE SOL, me dirán los expertos) presentado como "Pastel Sinfonía" vino a presentarse frente a mi voraz mirada... Ipso facto lo pedí. Se veía empalagoso, la verdad, te acostumbras a ver los pastelillos restauranteros colmados de dulce... pero no

¡Albricias! ¡Éste no!

Estaba delicioso, aparte discretamente amargo. Honestamente, uno de los mejores que he paladeado en mi vida.

Eso es felicidad.

Celebrate it!
Dr. Ganja

No hay comentarios:

Publicar un comentario