17 de julio de 2009

Pain.


¿Te has dado cuenta que las cosas que, por ínfimas que sean, te brindan una enorme felicidad... pero que también te duelen muchísimo mientras se gestan?

Supongo que así debe de ser con las parejas que tienen a sus hijos, o en aquellos cuyos proyectos van gestándose entre planes y visiones de un futuro que no sabemos llegara.... Doloroso ¿no?

¿Qué opinas del dolor?

Ya sabes, de la secundaria-preparatoria (¿universidad?) tus maestros te enseñaban que es el dolor, una sensación física causada por unos pequeños receptores localizados en todo el cuerpo humano. Bella manera de saberte vivo.... o de que algo no está bien en tu cuerpo, o en tu mente, o en tu corazón del alma.

Sí, una bella danza perfectamente sincrónica de emisores y receptores de estímulos, de neurotransmisores y apertura de canales iónicos dentro de una enorme fila de células que, incansables, se encargar de decirle a tu cerebro (el que no siente, ¡ja! ¡qué administrador más insensible!) que hay algo dañándote, pero... muchas veces hay dolor por gusto. En cierto grado, TODOS somos masoquistas. ¿Qué opinarán las células, aquellos entes programados para vivir y morir sin preguntas algunas, sobre que te "dueles" con premeditación?

Ah, pero el cuerpo no es tonto. Aunque el administrador es insensible, se encarga de que las sensaciones sean lo menos dolorosas posibles (benditas endorfinas: el opio del seso). Pero, ¡oh! en la complicada carretera de la información bioquímica del cerebro las endorfinas tienen dos funciones, igual de eficientes y gentiles, pero una de ellas perversa: disminuyen el dolor, sí, pero también están ligadas a los centros que regulan la recompensa... en pocas palabras, lo que te motiva.

Recuerdas esas hermosas comidas con abundante picante, donde casi te arrastras y berreas del picor (que es una sensación dolorosa) pero NO PUEDES DEJAR DE COMER. ¿Por qué? ¡Porque te gusta! Recompensa, recompensa.

Demasiado preámbulo, pero ésta entrada tiene un motivo :) El dolor que brinda felicidad...

¡¡¡ y todo inició así !!!


Entonces...
¿también el dolor trae felicidad?
¿Ambos son amantes ilícitos que depende uno del otro?


Dr. Ganja.

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