Estaba un poro renuente a participar del festín de algarabia que desborda este sitio hasta no tener material digno de compartir y he aquí mi aportación:
No hay sensación más feliz que la de saberse en sobre el rumbo que uno se ha trazado…solo opacada por la abasalladora pesadumbre de ya no querer dirigirse hacía allá.
Efímero pero feliz
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario